COSAS DE HILLARY
No sé casi nada de ella,
solo sé que es la mujer de alguien que fue presidente de los
Estados Unidos que se llamaba Bill, que tuvo una becaria, que debió
hacerle una o varias mamadas y que las mujeres en lugar de llamar a
su órgano estimulativo clítoris, lo dieron en llamar clintonis,
porque el presidente se apellidaba Clinton.
No sé que pretensiones
tiene esta señora, si la de gobernar el país de las barras y las
estrellas o hacerle sombra a ese candidato que aspira a gobernarlo
llamado Donald Trump.
Sea como sea, lo mismo
dispone también de un becario joven y guapo al que poder hacer lo
mismo que la becaria hizo a su marido, no creo que se haya resignado
a que su marido le hiciera una cosa de estas y menos que se lo haya
perdonado, sabiendo lo rencorosas que son las mujeres y como se las
gastan.
Yo no puedo asegurar
nada, pero si puedo especular con aquello que creo puede pasar, o
puedo predecir algo que puede haber pasado o pasar, es algo así como
jugar a ser adivino, por tanto no estoy acusándola de nada y tampoco
pretendo hacerlo (Dios me libre).
Por tanto todo lo que
estoy escribiendo puede ser una pura falsedad, o si es o ha sido real
es por pura fantasía de mi imaginación (dicen piensa mal y
acertarás) y yo suelo ser muy mal pensado.
Pero es que la gente que
le gusta ser famosa o que le gusta darse a conocer o que hablen de
ell@s dan pie para poder escribir muchas
cosas sobre ell@s.
Yo suelo ser bastante
comedido, prudente y respetuoso con casi todo el mundo, menos con
los que alardean de querer ser más que los demás y que se creen en
un plano superior y quieren regir nuestros destinos.
A mi gracias a Dios no me
conoce nadie y tampoco pretendo que se me conozca mientras viva, solo
los familiares, allegados y los pocos amigos que tengo.
Y hay veces que ni estos
llegan a conocerme lo suficiente, porque son muy poquitos los que
saben que me dedico a escribir chorradas y publicarlas en este medio.
Tampoco quiero que lo
difundan.
Me conformo solo con que
lo lean, se rían o disfruten como yo lo hago escribiendo.
Todo es producto de mi
mente imaginativa, por tanto casi nada es real, porque carezco de
pruebas suficientes para poder demostrar que algo sea cierto o real y
aunque lo fuera tampoco me gustaría acusar a nadie de cosas que
aunque lo fueran a mí no me incumben.
Señora Hillary, siga
usted con su carrera y perdone que me entrometa con usted por ser
famosa, pero es la fama no es buena ni para los famosos.
Con lo bonito que es
poder pasar desapercibido y sin que casi nadie te conozca.
Desde mi séptimo cielo
os dejo otra de mis chorradas.
Managuper.
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